Lo que comenzó con apenas 500 pesos y en medio de una profunda crisis personal, hoy se ha convertido en un ejemplo de superación y emprendimiento femenino en la República Dominicana. Se trata de la historia de Somergil Matos, fundadora de Cokera’s Cake, un proyecto de repostería artesanal que ha conquistado ferias, bazares y el corazón de sus clientes.

Originaria de Los Cocos de Enriquillo, en la región Sur del país, Matos es una mujer que desde temprana edad soñó con construir algo propio. Tras varios años trabajando en el sector financiero, decidió en 2022 dar un giro a su vida para dedicarse a su familia, sin imaginar que ese cambio la llevaría a uno de los momentos más difíciles de su vida.

“Pasé de ser una mujer productiva a depender de un solo ingreso, lo que me llevó a una depresión muy fuerte”, relató. Sin embargo, en medio de esa situación, encontró una chispa de esperanza: con 500 pesos inició la venta de helados caseros, dando así los primeros pasos de su emprendimiento.

El apoyo de su familia, especialmente de su padre, fue clave en el crecimiento inicial del proyecto. No obstante, la pérdida de este marcó una pausa dolorosa en su camino, llevándola incluso a detener por completo la producción y alejarse de su negocio.

Fue tiempo después, tras tocar fondo emocional y enfrentar una situación personal que la hizo replantearse su independencia, que decidió retomar su proyecto con más fuerza. “Dije: tengo que levantarme y hacer algo por mí”, expresó.

Así resurgió Cokera’s Cake, ampliando su oferta a galletas, postres y otros productos que rápidamente ganaron popularidad. Su participación en ferias de emprendimiento, incluyendo eventos recientes en centros comerciales como Megacentro, ha sido clave para posicionar su marca.

Uno de los elementos más distintivos de su negocio es su carrito de ventas, el cual guarda una historia profundamente emocional, ya que fue creado en un momento difícil relacionado con la enfermedad de su padre. Tras un año guardado, finalmente decidió presentarlo al público, convirtiéndose en símbolo de su resiliencia.

Actualmente, Matos opera su emprendimiento desde casa y un espacio de producción, mientras proyecta abrir su primer local físico y expandir la marca a nivel nacional.

Más allá de los productos, su historia se ha convertido en un mensaje de motivación para otras mujeres. “El miedo no deja nada. Hay que levantarse, tener fe y seguir adelante, aunque todo parezca difícil”, afirmó.

Cokera’s Cake continúa creciendo con una visión clara: innovar, expandirse y demostrar que, con determinación y disciplina, es posible transformar la adversidad en oportunidades.

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