La ginecóloga obstetra y epidemióloga Dileisi Acosta Hernández llamó a las mujeres a fortalecer la prevención y acudir periódicamente a sus chequeos médicos, al advertir que el cáncer de mama puede presentarse incluso en mujeres jóvenes y sin antecedentes familiares de la enfermedad.

Durante una entrevista en el programa El Poder de la Mujer, la especialista explicó que el tamizaje rutinario para detectar el cáncer de mama comienza generalmente a partir de los 40 años, mediante mamografía y sonografía mamaria, aunque las mujeres con antecedentes familiares directos pueden requerir evaluaciones más tempranas.

Acosta enfatizó que la ausencia de antecedentes familiares no significa que una mujer esté exenta de desarrollar la enfermedad. Según explicó, muchas pacientes diagnosticadas con cáncer de mama no tienen familiares directos con este padecimiento.

La especialista también destacó la importancia de que las mujeres conozcan sus cuerpos y puedan identificar cualquier cambio. Entre las señales que requieren evaluación médica mencionó la aparición de masas o nódulos, cambios en la piel de las mamas, hundimiento del pezón, secreción por el pezón, especialmente si contiene sangre, así como inflamación o masas en las axilas.

Sin embargo, aclaró que el objetivo actual del tamizaje es detectar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas, cuando las lesiones todavía pueden ser pequeñas y no palpables.
Mamografía y sonografía cumplen funciones diferentes
La ginecóloga explicó que la mamografía y la sonografía mamaria son estudios complementarios y que, después de los 40 años, generalmente se recomienda realizar ambos, de acuerdo con la evaluación médica.
En mujeres menores de 40 años, la sonografía suele ser el estudio inicial, salvo situaciones particulares en las que el especialista considere necesario realizar otros estudios.

Asimismo, aclaró que encontrar un bulto en la mama no significa necesariamente que se trate de cáncer, ya que pueden existir quistes y nódulos benignos. No obstante, recomendó no asumir que una masa es inofensiva sin una evaluación profesional.

“El primer error es no acudir a un profesional”, explicó la especialista al referirse a las mujeres que detectan algún nódulo y deciden esperar sin recibir atención médica.

El autoexamen ayuda a conocer el cuerpo
Acosta sostuvo que el autoexamen de mama continúa siendo una herramienta importante para que las mujeres conozcan su anatomía y puedan identificar cambios, aunque aclaró que no sustituye los estudios de tamizaje, al tiempo que recomendó realizarlo de manera sistemática, frente a un espejo y palpando tanto las mamas como las axilas, prestando atención a cualquier cambio que resulte diferente a lo habitual.

La especialista insistió en que una mujer debe consultar a un médico aunque no tenga antecedentes familiares y se sienta completamente saludable haciendo un llamado a realizar chequeos ginecológicos anuales.

Durante la entrevista, Acosta también llamó a las mujeres a no limitar sus chequeos a las campañas de prevención del cáncer de mama.

Deja una respuesta

Tendencias